Elias Amezaga

Prensa, editorial...

A Elías Amézaga le costaba definir con exactitud cómo era su obra. Menos le costaba decir cómo la quería: "global y múltiple, que se inspire en más de un género, cultural o literario. Coger un tema o un personaje y estudiarlo en su realidad o en su fantasía. Ensayar un happening en parte libre y en parte dirigido". Dos ejemplos, Yo, demonio abarca una tetralogía, un estudio sobre el personaje protagónico y el juicio de la conquista americana, así como una crónica inédita de los marañones que siguieron la gesta de Lope de Aguirre. Otro, Jorje Sand, tres novelas río, un diccionario de sus ideas extraído de sus escritos y de su correspondencia y una pieza dramática inspirada en su vida.

Le interesaron los temas tabú, personajes contravertidos, situaciones por resolver de la historia, su otra cara, la oculta, la que da cauce a la intuición, a la adivinación como posible descubrimiento la realidad. Sus ensayos políticos se sitúan en medio del campo de batalla de las banderías, procurando en todo momento salvaguardar su independencia. No rehusó temática alguna; la estudió con gusto en cuanto se presentaba como tentación. De ahí que se atreviera a culminar, tras más de 25 años de investigación, una bio-bibliografía titulada Autores Vascos, donde escribió sobre más de 12.000 autores, sus nombres y apellidos, una mínima biografía de muchos de ellos y las referencias bibliográficas de los mismos, que le convierte en el escritor que más ha escrito sobre vascos del mundo.